Chinchillas
del Uruguay
Somos una empresa orientada a la cría de chinchillas para la producción y exportación de pieles, y venta de reproductores. A su vez comercializamos insumos, y prestamos servicios de asesoramiento relativo a la producción y a la importación-exportación en el rubro.
A continuación se da información general sobre esta producción, la que puede ser ampliada con una visita a nuestro criadero o comunicándose a los teléfonos y correo que figuran al final del texto.
La chinchilla (Chinchilla lanígera) es un mamífero roedor, sudamericano, originario de Chile, Sur de Bolivia y Perú. Dada la calidad de sus pieles, se cotiza a un alto valor, y en la actualidad se ha difundido su cría a nivel mundial a partir de unos pocos ejemplares capturados de la naturaleza, dónde se encuentra prácticamente extinta.
El Ingeniero estadounidense Mathias Chapman, quien se encontraba trabajando en Chile por el año 1918, ofreció recompensas a quienes capturaran ejemplares vivos, y pagó un alto precio en oro a los indígenas del lugar por los animales capturados. Le tomó cuatro años al Sr. Chapman conseguir los 11 ejemplares con los que comenzó la cría de la especie en cautiverio, y que en 1923 fueron llevados a los Estados Unidos, viaje en el que murieron algunos ejemplares, dando los restantes el origen a la población mundial en cautiverio.
La chinchilla tiene el aspecto similar al de una ardilla, con un peso de adulto de 500 gramos. Las extremidades posteriores son bastante más largas que las anteriores, lo que determina una actitud de postura similar a la del Kanguro y el andar característico de a pequeños saltos. Tiene orejas redondas, cola larga, semi-erecta, con aspecto de cepillo, ojos grandes y oscuros, y largos bigotes sensitivos. Su color es gris-azulado y blanco, con una banda oscura en la parte dorsal, dos bandas laterales más claras y el vientre blanco.
Como la mayoría de los roedores es de hábitos nocturnos, permaneciendo durante el día con escasa actividad, restringiéndose a la noche y madrugada la toma de alimentos y la mayoría de los partos. Pero posee ciertas características que la diferencian de otros roedores, como su taza reproductiva que es relativamente baja, produciendo cada hembra en promedio 4 gazapos por año en dos partos, teniendo en contrapartida una alta taza de supervivencia de los mismos, ya que con una gestación larga (111 días), nacen cubiertos de pelo, con los ojos abiertos y con mucha movilidad. Otra particularidad de la especie esta vinculada con su fisiología digestiva, realizando la cecotrofia, que algunos llaman coprofagia, (éste último término corresponde a animales que se alimentan de excrementos, y no necesariamente los propios). La cecotrofia consiste en una doble digestión de una parte de los alimentos, los cuáles al llegar al ciego son recubiertos con mucus y de esta manera llegan intactos al final del tracto digestivo. Es así, que en horas de la madrugada la chinchilla ingiere estas heces blandas, obteniendo ciertos nutrientes (vitaminas y aminoácidos) imprescindibles para su nutrición.
Anteriormente al que se registra actualmente se habían observado hace algunos años otros empujes en las iniciativas productivas con la especie en nuestro país, pero algunos de los emprendimientos fracasaron, lo que se debió fundamentalmente a problemas en la comercialización, por el desconocimiento de los canales directos, y a que los conocidos implicaban un alto costo de intermediación. Pero estos antecedentes han servido de base para el desarrollo actual de otras iniciativas, ya que quedó demostrado que es posible producir muy satisfactoriamente en nuestro país, y solucionado el problema de la comercialización, este rubro se convierte en una actividad con una rentabilidad muy interesante.
La comercialización mundial de pieles es de 250.000 pieles por año, y se estima que la demanda insatisfecha es de aproximadamente 500.000, por lo tanto existen buenas perspectivas en cuánto al mantenimiento de la cotización actual y la posibilidad de colocación de la producción, ya que no habría posibilidades de un incremento brusco de la oferta, porque como se explica más arriba cada hembra produce en promedio 4 gazapos por año.
En nuestro país la ésta actividad se presenta con particulares ventajas comparativas y ello se debe a que los costos de las inversiones y operativos son bastante bajos. Por tratarse de una especie que proviene de un clima similar al de nuestro país, nos exime de realizar grandes inversiones en la aislación de las instalaciones y gastos de climatización. Otras ventajas consisten en la existencia de insumos de origen agrícola y costo de la mano de obra a precios comparativamente bajos.
Es así, que el número de productores está aumentando, y en la mayoría de los casos se trata de personas que tienen otra actividad y buscan en ésta producción un incremento de sus ingresos, porque, el poco tiempo que requiere y la alta utilización del espacio, permite desarrollar una producción animal muy rentable inclusive en plena ciudad y en el tiempo libre de su actividad principal.
Las inversiones a realizar para la instalación de un criadero son relativamente bajas considerando que se puede adaptar alguna habitación existente, y que los animales tienen una larga vida útil, con lo que se amortiza en muchos años.
Otra característica de esta producción es la de llevarse a cabo con muy bajos costos operativos, ya que el consumo de alimentos es muy bajo, y se utiliza generalmente mano de obra familiar, ya que no demanda mucho tiempo su atención.
Con respecto a las inversiones y costos actuales, a continuación se destacan algunas cifras:
Las pieles de buena calidad se cotizan a un promedio de 30 dólares, siendo los extremos de 25 y 60 dólares en el mercado internacional.
El costo de producción de cada piel es de 5 dólares aproximadamente.
La inversión para instalar un criadero con una familia se calcula en aproximadamente 1300 dólares, correspondiendo 1100 dólares a una familia de 4 hembras y un macho, y 200 dólares al costo de las jaulas para alojar a los reproductores y su descendencia.
Por lo tanto se puede obtener con ésta inversión un margen de 400 dólares en el caso de que se destinen todos los gazapos a la producción de pieles, el que pasaría a ser de 1350 dólares si se destinan 5 gazapos a la venta como reproductores y 11 a la producción de pieles, ya que como se explicó más arriba cada hembra nos producirá 4 gazapos por año. Corresponde aclarar que en caso de iniciarse con una sola familia se nos limitan las posibilidades a la producción de pieles, ya que no se podrán formar familias con animales consanguíneos.
En conclusión, la rentabilidad será muy interesante independientemente del destino de la producción, porque estos márgenes los podemos seguir obteniendo durante los 10 a12 años de vida útil de los reproductores.
Por teléfonos: 304 43 72 ó 099 646 595 - Montevideo - Uruguay.